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7/2/26

¿A quién quieres más?

 



La paz comienza en el interior de cada persona.

No podrá reinar la paz en el mundo mientras en cada casa a diario se libra una 

batalla.


El bienestar emocional de nuestros menores es un reto nuevo al que tenemos que 

hacer frente sin estar del todo preparados, ni adecuadamente formad@s, ni tan 

siquiera segur@s de nuestro propio bienestar emocional. Nos toca sin embargo, 

dotar de herramientas a unos jóvenes que, paradójicamente, atraviesan unas

 dificultades sin precedentes en su crecimiento personal.


Por eso, propongo una reflexión que pretende ser una invitación a liberarse de 

viejas creencias que nos alejan de esa paz interior, del amor sin pretensiones, 

de la felicidad más elemental y auténtica. Y no nos permite por tanto actuar como 

modelo ante una generación que sin duda necesita de nuestro ejemplo. (Para 

ampliar esta idea, ir al enlace 

https://crecerfelicesyenpaz.blogspot.com/2020/05/los-ninos-hacen-lo-que-ven.html).


El Amor no se puede ni medir ni comparar



Esta es una realidad que todos intuímos, pero no siempre tenemos presente. Yo

 misma la escuché por primera vez con cierta edad y supuso una ruptura con viejos 

corsés que, con el simple hecho de pronunciarla, como si de un conjuro se tratara,

 me proporcionaba cierto alivio y paz mental. (Gracias a mi madre por enseñármela

 y a mi padre por ayudarle a demostrarlo con hechos).


De hecho, tod@s en algún momento hemos jugado a asignarle valor de cantidad al 

amor que sentimos por nuestros seres queridos (“Te quiero mil”), o nos hemos visto 

obligados a responder la odiosa pregunta de “¿A quién quieres más?”. Pregunta tan

 difícil como absurda de contestar, ya que dicha respuesta conlleva tanto la medición

 como la comparación de ese amor. (Curiosamente, estas prácticas son muy 

habituales con niñ@s, creyendo que los preparamos así para manifestar sus 

sentimientos de una forma “lúdica y natural”).


Nada más lejos de la realidad. No se le pueden poner puertas al Mar, de la misma 

forma que no se pueden aplicar términos matemáticos (>, < o =) a algo que es tan

 subjetivo como genuino, tan sublime como inagotable. Y hacerle creer esto a un 

niñ@ es ponerle unos límites del todo innecesarios y generarle unas contradicciones

 internas tan inútiles como perjudiciales.


En una sociedad polarizada, individualista, malherida y carente de amor universal,

 puro e incondicional es frecuente encontrar relaciones afectivas de toda índole que

 se basan en un amor finito, medible, comparable y no renovable, como algunos 

recursos energéticos. En definitiva: un bien escaso, por el que hay que competir. 

Se “ama” desde la carencia. El amor se negocia, se comercia con él. Es un bien de 

intercambio. Los jóvenes confunden el control con el amor, el chantaje con la pasión,

 y ahí es donde nacen el maltrato y las relaciones tóxicas.

Como adultos, tenemos la responsabilidad de enseñarles a amar sin letra pequeña: 

hemos de tener especial cuidado con trasmitirles un concepto de amor no excluyente,

 no exigente, no carencial.. Si queremos que sean adultos felices, autónomos y 

 libres el día de mañana, que tengan relaciones saludables y plenas con sus iguales,

 debemos poner especial cuidado en expresiones tales como: “Si de verdad me 

quieres…”,“hazlo por mí”, “Si no haces esto, me pondré muy triste” O, simplemente,

 mostrar expresiones de disgusto si en algún momento eligen no estar/hablar con 

nosotr@s. Es necesario que aprendan a amar desde la libertad y la seguridad, sin 

condicionantes (Te amo sólo por estar en mi vida y ser tú, no por lo que haces para 

que yo esté bien). Sólo así entenderán que alguien que te quiere no te exige, te da. 

Es feliz con tu felicidad. Te deja volar, ser libre. y, desde su libertad, elegirán estar 

con personas que les amen de ese modo.


El Amor no se demanda, se siente. (Y, en todo caso, se regala)


Por ello, como educadores/as, hemos de poner especial énfasis en que esto  se 

cultive desde la familia nuclear, concienciar a padres y madres, referentes de 

apego primario y, por tanto, el más elemental para su correcto desarrollo.


Esto solo se logra ofreciendo un modelo que puedan imitar, un espejo fiable frente 

al que construir su identidad y capacidad amatoria con apegos seguros, no 

condicionados. 


Para que ello sea posible, hemos de sanar nuestras heridas de la infancia

nuestras carencias e inseguridades, y por mucho vértigo que nos de su vuelo,

 mostrarles confianza el nuestro.


Invitemos a las familias a plantearse las siguientes cuestiones:

¿Espero de mi/s hij@/s una lealtad exclusiva y/o excluyente?

¿Me siento triste o insegur@ de que pueda/n querer o necesitar a otras personas, 

o  porque me necesite/n cada vez menos?

¿Prefiero que me amen, o que me necesite/n?

¿Tengo miedo  del momento en que decida/n volar sol@/s?

¿Necesito que me exprese/n que soy la persona más importante de tu vida?

¿Necesito que me quiera/n más que a nadie?

¿Les animo a comparar, a medir, a elegir entre yo y otras personas/cosas?

¿Siento que tengo que “competir” con el otro progenitor de mis hijos por el amor 

de    ellos?


Si alguien tiene dudas o respuesta afirmativa para más de una de estas preguntas, 

debería revisar la forma en que está dando y recibiendo amor de sus hijos. 

Puede que les esté atribuyendo una carga que no es suya ni están preparados para

 sostener (Y tampoco tienen herramientas para eludirla).


Desgraciadamente, el último ejemplo merece un punto específico para ser tratado, 

porque es especialmente dañino para nuestras personas favoritas en desarrollo.  

Y es un error que se comete con demasiada frecuencia, sobre todo entre padres 

separados. Ya que se genera una disonancia entre lo que se siente hacia los hijos, y

 lo que se siente hacia esa otra persona que cada vez es más ajeno/a. Y que, 

sin embargo, comparte ese mismo amor hacia l@/s hij@/s comun/es. 


Esto se va haciendo cada vez más complicado y es fácil dejarse llevar por 

viejos rencores o inseguridades, incluso por la tentación de facilitarles la tarea de

 elegir de una vez por todas una de las dos “casas” y liberar así a tod@s de ese 

incómodo trasiego, olvidando que ell@s se merecen crecer disponiendo de ambos 

progenitores/as. 


Y si ambos viven y están dispuest@s a darles su amor, (Lo cuál es un privilegio del
que no tod@s l@s niñ@s disfrutan), es injusto, doloroso e innecesario que tengan que

 prescindir de algun@ de ell@s. Sólo por tener una vida más cómoda o fácil con 

el/la otr@ en exclusiva.  Perderl@, sacrfificar a un/a progenitor/a en pos de la 

supuesta mejora del confort con el/la otr@. Para “facilitar” media vida, perder la 

otra media.

 

 


No nos engañemos creyendo que “ell@s eligen  y nadie puede obligarles”. Si crecen

 escuchando frases como “Conmigo están mejor”; “Aquí están más a gusto” ;

 “Conmigo tienen todo lo que necesitan”; etc…, admitámoslo, sólo sirve para 

alimentar el ego y ell@s harán lo imposible por demostrar esa creencia que tanto 

parece reconfortar a quien la expresa. 


 Y, si efectivamente, eligen quedarse con un@ sol@ por una cuestión de necesidades

 básicas, o incluso de confort, en el momento en que sean independientes para 

autogestionar ese confort, elegirán estar con la otra persona o tal vez sol@s. (De 

nuevo demasiada carga).


Por todo esto, Ell@/s deben sentirse libres para decidir cómo quieren disfrutar de 

cada un@, sin que tengan que elegir un/a “favorit@”, ni mucho menos “exclusiv@”.

 La diversidad de experiencias con ambos les enriquece y les enseñará a ser 

 personas más completas. Con la visión de un@ de l@s dos, serán personas 

formadas en un 50% de experiencias y puntos de vista. 


Además, la exclusividad les acarrearía problemas en sus relaciones futuras,  

tanto a hij@s como a padres y/o madres, ya que deben dedicarse un@s a otr@s por 

entero, al 100%, sacrificando el resto de relaciones. (De amistad, de pareja… 

sólo m/paterno filiales) De adult@s, Sólo se sentirían queridos en la medida en que 

“sostienen” los sentimientos de los demás. Desde la carencia, desde el intercambio.

Y sólo reconocerían como amor el excluyente, dificultando así la posibilidad de ser 

felices en sus relaciones de una forma exponencial. De amar libremente, de sentirse

 plenos y enriquecer su entorno con otras relaciones interpersonales.


 Sería una pérdida irreparable que se puede evitar, tan sólo con hacer esta reflexión

 y acercarse a ellos desde otro lugar.


No necesito ser la persona más importante de tu vida porque ya soy la más 

importante de la mía.


Sintiendo  y ofreciendo AMOR en lugar de demandarlo. Sin medir ni comparar.




5/3/14

De dentro a fuera: Construyendo felicidad con el contrato de convivencia

         Hoy hablamos de una herramienta de trabajo para mejorar las relaciones interpersonales: El contrato de conviencia. Pero como suena a "documento", y eso es algo que no asociamos a ser felices, si no a tener trabajo que hacer y nos puede dar bastante pereza llevarlo a cabo, e incluso terminar de leer el post, seguidme l@s buen@s: Os invito a adentraros en vuestros sentimientos y empezar a fabricar felicidad desde dentro.
      Aprenderemos a emancipar nuestras emociones, a hacerlas independientes de los actos de l@s demás, responsabilizándonos de nuestro bienestar y adquiriendo un compromiso para mantenerlo,  favoreciendo así nuestro crecimiento personal.

        Uno de nuestros mayores obstáculos para conseguir sentirnos felices de una vez por todas es el hábito involuntario (o no) de "echar balones fuera", es decir, responsabilizar a l@s demás de las causas de nuestra insatisfacción: porque "no me trata como creo que merezco", "no me esucha", "me ofende", "su forma de actuar me hace daño",  "no se despidió",  "me ha mentido" y un largo etcétera. L@s niñ@s no son una excepción, y si les preguntamos las causas de sus problemas, no tardan en señalar con el dedo a cualquiera de sus compañer@s/amig@s y/o a tod@s ell@s como "culpable" de todo su mal.

          Lo primero que tenemos que entender es que la culpa "no existe". Es decir, es un constructo inventado por los adoctrinadores de la moral, cuya única finalidad es buscar una "expiación", un castigo. O sea, que para resolver un conflicto es completamente inútil. De hecho, lo único que pretendemos cuando culpabilizamos a alguien, es "que pague el daño", eximiéndonos así de toda responsabilidad y posicionándonos como víctimas ó defensores/as; lo cuál le encanta a nuestro ego, pero en absoluto nos ayudará a ser más felices, mientras en el mundo siga habiendo personas que se comporten de forma distinta a como nosotr@s esperamos. Y seguirá habiéndolas, lo garantizo.

        Si realmente lo que buscamos es mejorar la convivencia y evitar situaciones conflictivas, deberemos tener en mente que en nuestras manos está, como mínimo, parte de la solución a nuestros problemas, y que debemos estar dispuest@s a modificar, al menos, la percepción que tenemos de los mismos, cuando no la propia conducta que emitimos ante ellos. "Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo." Decía Albert Einstein.

        Otra cosa que es importante señalar es que el código de conductas aceptadas como "buenas" ó "malas", tampoco nos va a facilitar la convivencia, porque la idiosincrasia es fundamental para justificar/explicar una conducta, por lo tanto el concepto "portarse bien/mal" es contextual. Por ello, hablaremos de sentimientos, sensaciones, emociones y de evitar todo lo que pueda vulnerarlos, desarrollando la empatía, no desde una normativa impuesta y ajena, si no desde la comprensión de que lo que yo hago puede estar perjudicando el equilibrio de mi entorno, y, por tanto, es perjudicial para tod@s.

       El objetivo final será mejorar la comunicación y la empatía en nuestras relaciones, ya que la falta de ellas es la verdadera causante de una gran cantidad de problemas interspersonales.




Pasos para elaborar un contrato de convivencia ó "Cómo fabricar mi propia felicidad"

  Un contrato de convivencia puede ayudar a mejorar las relaciones humanas de cualquier tipo: de pareja, padres e hijos, compañer@s de clase, maestr@ - alumn@s, amig@s, y en todos los casos las partes firmantes deben ser protagonistas de su elaboración y cumplimiento:
 
 1. Todas las partes implicadas deben participar.
                Para que tenga sentido y una solución realmente eficaz, es importante que las personas que lo van a acatar sean artífices del mismo y lo configuren en función a sus propios valores, teniendo en cuenta sus demandas y limitaciones. Una vez reunidas todas las partes, puede comenzar el proceso.
  2. Exponer los problemas de convivencia, ponerlo todo sobre la mesa.
               Cuando se hace necesario establecer un contrato de convivencia, es porque ya ha habido conflictos que no se han podido resolver de forma satisfactoria, así que es necesario que hablemos de todo aquello que nos molesta ó hace sentir mal, siendo sincer@s sin ser ofensiv@s. Para ello, es fundamental:
3. No culpar, sí corresponsabilizar.
               A la hora de hacer nuestra exposición, hablemos desde el amor y la confianza: Estamos tod@s en el mismo barco, no se trata de juzgar la conducta de nadie, si no de buscar un equilibrio común. Puede ayudar bastante el hecho de reconocer puntos débiles propios, y así llegar a un punto en el que las partes estén de acuerdo y poder establecer las pautas de conducta facilitadora de la convivencia.
4. Establecer pautas: "Trate a l@s demás como quiere ser tratado".
             Partiendo de ese sencillo principio, será más fácil tanto expresar lo que no nos gusta, como empatizar con lo que desagrada a l@s otr@s. Procuraremos establecer unas pautas básicas, expresándolas de una forma positiva y no prohibitiva:
Es decir, en lugar de decir "Me comprometo a No pegar" conducta que por mal vista se sobreentiende como no deseable y evitaremos reconocer que la hemos hecho intencionadamente, sería más acertado "Me comprometo a respetar el bienestar de l@s demás, evitando hacerles daño". Así, independientemente de que haya sido intencionado ó no, lo que tengo que mejorar es "el daño que he hecho" y no lo "pegón" que soy, por lo cuál me resultará más fácil reconocer y enmendar mi "falta" de convivencia.

6. Redactar los compromisos y firmarlos.
    Resultará más sencillo agruparlos en categorías: como, RESPETO, AYUDA, MEJORA,...ó PERSONAS, ANIMALES, PLANTAS; ENTORNO....ó las que se nos ocurran.
  
      
    

 

12/2/14

Aprender felices y en paz: Una nueva escuela que nació hace más de un siglo.







    Para aprender a enseñar, procuro armarme de sentido común. Me pongo en el lugar de las personas que tengo como alumn@s en ese momento, y pienso...: ¿Qué necesitaría saber si yo fuera ell@s? ¿Cómo me gustaría aprenderlo? Lamentablemente, las respuestas habituales se salen de los límites organizativos con los que cuentan la mayoría de las escuelas hoy día. El entorno en el que enseñamos no está preparado para llevar a cabo en las condiciones idóneas las actividades derivadas de dicha respuesta.



    Sin embargo, Existen escuelas que trabajan en función a dichas respuestas. Quieros presentároslas hoy: se trata de las "escuelas Waldorf". Basadas en una pedagogía creada a finales del siglo 19, que sin embargo, por la inmovilidad de la institución tradicional, resulta completamente innovadora. Y que coexiste en reductos del mundo docente, como si de la aldea de Astérix se tratara. 

    Su resistencia al tiempo dice mucho de ella. ¿Sería mucho soñar como p/madres y/ó maestr@s que nuestr@s pequeñ@s pudieran aprender en una escuela pública y gratuíta que contemplase metodologías similares a la que aquí se presenta?

 Me gustaría, por lo pronto, dar a conocer un poco esta filosofía, y "contagiar" de ella  a las mentalidades de p/madres, maestr@s, profesores/as, educadores/as en general, y las de las "mentes pensantes responsables" en particular, con el fín de configurar de una vez por todas una nueva escuela para CRECER FELICES Y EN PAZ.



Un poco de historia...




Había una vez...Un hombre que pensó en las personas. Ó el creador de la antropología.


    Rudolf Steiner ( 25/2 /1861 - 30 /03/1925) Fue un filósofo Austríaco erudito literario, educador, artista, autor teatral, pensador social y esoterísta. Fue el fundador de la antropología, Educación Waldorf, agricultura biodinámica, medicina antroposófica y la nueva forma artística de la euritmia.


    En 1919 Steiner visitó la fábrica de cigarrillos Waldorf Astoria, en Stuttgart, Alemania y habló a los trabajadores sobre la necesidad de una renovación social, política, cultural y económica. El dueño de la fábrica, Emil Molt, le solicitó a Steiner si podría encargarse de establecer y dirigir una escuela para educar a los hijos de los empleados de su empresa en este nuevo sentido social, preservando lo cultural-educativo dentro de la esfera de la Libertad, sin interferencia de lo político ni de lo económico. Así nació la Escuela libre Waldorf.

    La educación que recibieron estos niños fue tan innovadora y evolucionada que pronto comenzaron a surgir escuelas Waldorf en Alemania y luego el movimiento de escuelas Waldorf se extendió por el resto de Europa y el mundo.

   Durante el régimen Nazi las escuelas Waldorf fueron prohibidas. Volvieron a abrirse después de la Segunda Guerra Mundial. Hoy en día están resurgiendo, abajo os dejo enlaces para que conozcáis algunas de las que hay en España.




Ideario Waldorf: Formar seres libres y capaces.

 "Nuestro mayor objetivo es formar a seres humanos libres, aptos para establecer por sí mismos metas y direcciones para sus vidas." Rudolf Steiner

Antroposofía es el término que Rudolf Steiner usó para definir al ser humano como un ser en tres partes: cuerpo, alma y espíritu. Antropos significa ser Humano y sofía es conocimiento, sabiduría, antroposofía es pues “el reconocimiento de nuestra Humanidad esencial”.

    La base de la Educación Waldorf es este reconocimiento de la humanidad esencial; cada persona es un individuo, un ser que evoluciona, un “Espíritu Humano” o “Yo”.

     La tarea central de la Educación Waldorf es apoyar la actividad del “Yo” en cada niño integrando sus diversos cuerpos de tal manera que pueda ocurrir un desarrollo humano y sano. Mantener y apoyar la propia actividad del individuo es esencial para que el desarrollo de su potencial llegue a su máxima expresión. La Educación Waldorf sirve a este propósito.

Y como no quiero extenderme en exceso, y estoy segura de que os estáis preguntando: "Sí, pero...¿Cómo? Os dejo algunos enlaces que he encontrado a escuelas y asociaciones Waldorf aquí en España, que muestran todo un repertorio de actividades y formas organizativas. 







Asociación de colegios Waldorf:  http://www.colegioswaldorf.org/

Video explicativo: https://www.youtube.com/watch?v=blM5eJmxNpU

Corazón de tiza: Escuela Waldorf en Aguadulce (Almería): http://www.corazondetiza.org/

Relación de centros Waldorf en España y Portugal: http://www.colegioswaldorf.org/centros.html









16/12/13

rEDUolution: Educación en Modo "Actualizando"

Esta semana os traemos una propuesta de lectura, que puede seros útil a m/padres, docentes, y educadores/as en general, ya que nos propone cambiar el prisma a través del cuál vemos la educación, y nos ofrece  una visión más realista y actualizada de la misma.
Basado en el principio de aplastante lógica de que la educación debe evolucionar sincrónicamente con la sociedad a la que sirve, y poniendo de manifiesto que hasta ahora no se ha ido actualizando con el ritmo que lo hace la sociedad, y que, por tanto, se está convirtiendo en un ente obsoleto y disfuncional, propone una auténtica revolución en las aulas desde el propio sector que a menudo se resiste a ello: Los docentes.


Además, como aperitivo, os dejamos el enlace a una entrevista con la autora, María Acaso, en la que defiende los criterios que la impulsan a abogar por una educación más evolucionada, cambiante, y adaptada a la situación real del público al que va dirigida: L@s alumn@s del siglo XXI.


http://www.abc.es/familia-educacion/20131029/abci-maria-acaso-reduvolution-201310281621.html

Y, por si os sabe a poco, ó queréis conocer algo más del trabajo de esta rompedora autora, aquí va el enlace de su blog:


http://mariaacaso.blogspot.com.es/2013/09/2013-reduvolution-o-por-que-es.html

20/11/13

Danzad, danzad...Benditos

 " Érase una vez un colegio junto al mar que vivía bajo un hechizo: Un hada caprichosa les hacía bailar a tod@s hasta arrancar de sus entrañas la más sincera sonrisa. El efecto era sorprendente: Por la mañana tod@s llegaban con caras largas y somnolientas, hasta que se anunciaba que llegaba el momento de irse a bailar a la playa. Y entonces, la energía de la Madre Tierra entraba por las plantas de los pies y transformaba esas almas atormentadas en espíritus libres que se olvidaban de que estaban trabajando. Y, por unos minutos, vivían plenamente. A algun@s el efecto les duraba el resto del día. La caprichosa hada Música de las Nieves se había salido con la suya: Capturar algunas sonrisas para su colección. Y dejó dos documentos en vídeo que aquell@s seres que lo vivieron nunca podrán olvidar..."
 
video clip musical "Cometas por el cielo" CEIP Virgen del Mar
http://www.youtube.com/watch?v=aAWhYFWkEGE



FLASH MOB "Love is the only way" CEIP Virgen del Mar
http://www.youtube.com/watch?v=dudc56RFrQQ

18/11/13

Hablando se entiende la gente: Los buzones Freinet.

En el cole sabemos que la mejor forma de resolver los problemas es hablando, y que con las prisas de cada día es muy difícil hablar todo lo que nos gusta, nos disgusta, ó preferiríamos cambiar.

Por eso hemos recurrido a los buzones que nuestro amigo Freinet inventó para este fin: "Propongo", "Critico" y "felicito".

Aquí os explicamos cómo lo organizamos por si queréis ponerlo en práctica en vuestro cole.

   Tenemos en clase tres cajas (Vale cualquier caja, no muy grande, por ejemplo de zapatos) las hemos decorado y les hemos hecho una ranura en la parte de arriba, como si fuera una urna.

A cada una le hemos puesto un rótulo distinto: "Propongo", "Critico" y "Felicito", y en ellas vamos echando a lo largo de la semana notitas que luego leemos en voz alta antes de la asamblea.





En el buzón de "PROPONGO" escribimos todas las ideas que se nos ocurren para mejorar la vida en el centro: Que arreglen los grifos, que pongan plantas en el hall, que hagamos una excursión en bici...

En el buzón de "CRITICO" Decimos todo aquello que no nos parece bien. Si hemos de criticar lo que ha hecho un/a compañer@, nunca lo haremos hacia su persona, si no hacia su comportamiento. Por ejemplo: "Critico que Mabel no me escuche cuando le hablo", ó "Critico que Ismael se meta conmigo", a veces, ni siquiera es necesario poner el nombre: "Critico a l@s niñ@s que se cuelgan de los árboles del patio", pero no queremos valoraciones personales como: "Critico que Juan sea un mandón" , ó "Critico a Sebas porque es un pesado".

El buzón de "FELICITO" Es el que más nos gusta. Ponemos algo que nos ha gustado y felicitamos a la persona responsable por ello. Al leerlos, nos sentimos muy bien tanto el que lo ha escrito como el/la que lo recibe, y nos dan ganas de hacer las cosas mejor cada vez, a ver si alguien lo nota y nos pone un felicito: "Felicito a Carmen por dejarme los colores", "Felicito a Manuel por haber mejorado su letra".

Os animamos a ponerlo en práctica. Desde que los usamos, muchos conflictos acaban en abrazo, porque el poder dedicarle unos minutos a lo que nos ha resultado desagradable a veces nos da la oportunidad de explicar un comportamiento y expresar unos sentimientos que, a veces, el/la compañer@ desconocía, y gracias a eso entendemos mejor la reacción de un@ ó de otr@.